Mientras que el otoño dejaba su huella en las hojas de algunos árboles, en otros, por su perenne caracter, no podía. El resultado... una paleta de colores del mejor de los pintores, LA NATURALEZA.
“Caminar es un peligro y respirar es una hazaña en las grandes ciudades del mundo al revés. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen. El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos. Estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia la existencia.”
Eduardo Galeano
Patas arriba. La escuela del mundo al revés
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